¿Cuantas veces pedimos algo y nos dicen que NO? Esto nos crea frustración, enojo y muchas veces impotencia y todo radica en que no sabemos pedir.
En el fondo no nos creemos merecedores o al revés creemos que lo merecemos todo y pides desde un lugar de soberbia, actúas, manipulas y reclamas lo que crees que te deben de dar y si no lo obtienes crees que no te quieren y estás equivocado, por que lo único qué pasa es que no estás teniendo una comunicación efectiva y no sabes pedir.
¿Cómo puedes mejorar esto?
¡ Muy fácil ! Empieza por ser claro en lo que quieres, pídelo de una manera amable , siendo directo y sin rodeos.
Detecta los pensamientos que te dan miedo o estrés, solo son pensamientos.
No puedes saber la respuesta hasta que hayas hecho tu petición y lo peor que te puede pasar es que te digan que no y un no siempre estará abierto a la negociación o  alternativas .
El pedir no es malo, al contrario es un derecho que nos lleva a la abundancia y a la creación de posibilidades.