Los límites son un mecanismo de poner nuestro respeto y valor en alto,
Es un decir “hasta aquí “.
Es un no dejarnos imponer la voluntad de otro u otros antes de lo que nosotros queremos.
Es no dejar que invadan tu intimidad o tus creencias.
No es necesario llegar a una discusión o pelea más bien es buscar desde el diálogo la mejor manera de hacer respetar tus derechos como cualquier otro ser humano.
Los límites se aplican con cualquier persona ya sean tus hijos, tu pareja o algún amigo incluso con cualquier persona la cual tú sientas que es necesario poner límites.
Nadie nos enseña cuál es el equilibrio perfecto para relacionarnos sin invadirnos los unos a los otros, por eso sin sentir culpa o remordimiento puedes desde un diálogo cortez y amable exponer cualquier límite cuando tú lo creas necesario, quiero que sepas que a veces un NO para alguien es un SI para ti, los derechos de otro terminan en donde empiezan los tuyos.
Poner límites no significa que a todo momento estés diciendo lo que te parece o no, ni tomar una actitud de autodefensa imponiendo tus puntos de vista u opiniones así como no esperes que los demás se adapten a tus opiniones o tu vida.
Aprender a poner límites en base a un diálogo que bien puede tener algún acuerdo y para esto se necesita flexibilidad dé ambas partes con el fin de disfrutar al 100% tus relaciones interpersonales, para esto necesitas tener el autoconocimiento de tu persona saber cuales son las cosas qué no tolerarías y que es permisible y que no lo es, saber exponer tus límites en el momento adecuado y en el momento preciso sin ridiculizar o faltar al respeto a alguien. Puede ser una charla en privado si solo se quieres poner el límite a una persona o si son varias crear una charla en conjunto de los que estén involucrados pero desde un lugar de paz y tranquilidad.
Todo cambia cuando aprendemos a decir NO y no pasa nada porque es solamente un NO que tu deseas y te repito no es necesaria la agresividad ni una mala actitud.