Del tamaño de tu expectativa será el tamaño de tu desilusión.

Las expectativas que creas ante otras personas te llevan a depender física y emocionalmente de lo qué realice otra persona y mientras las personas en cuestión no estén enteradas de estas expectativas, estas serán tan solo ilusiones que tú te haz forjado, entonces es cuando se vuelve una cuestión donde tú no puedes tener seguridad alguna de qué esa persona realice o no lo que tú esperas.
Abre tu mente y hazte estas preguntas:
-¿Qué pasa si tus expectativas no son cumplidas?
-¿Te frustraría no ver cumplidas tus expectativas?.
-¿Cómo reaccionarías?.
-¿Depositarias la culpa a la otra persona?
-¿Aceptarías que las expectativas las creaste en tu mente y solo eran ilusiones?
Para volver tus expectativas realidad:
-Empieza por exponerles tus expectativas a la persona o personas que estén involucradas.
-Ten en cuenta que lo que estás haciendo es una petición, se lo más claro posible respecto a lo que pretendes.
-Como es una petición, pídela de un modo cordial y trata de contagiar entusiasmo.
-El objetivo de esto es que no sea tan sólo una expectativa sino un acuerdo hablado y concientizado por las partes involucradas.
-Siempre ponte flexible con la idea de que si tus expectativas eran muy altas puedas negociar y llegar a un acuerdo.
-Recuerda en la forma de pedir está el dar.