Cuantas veces nos ha pasado que no toleramos a alguien, ya sea un compañero de trabajo, tu jefe, un vecino o alguna persona que tienes que verla quieras o no.
Casi a todos por lo menos nos ha pasado esto con alguien en nuestra vida y puede ser que en estos momentos estés pasando por algo similar.
Hoy vamos a indagar el porqué.
Hay algo en esa persona que consciente o inconscientemente te refleja con la otra persona a esto lo llamamos en el Coaching la ley de espejo
¿Porque la ley del espejo?
Porque te reflejas en lo qué te molesta de esa persona consciente o inconscientemente y para saberlo hazte estas preguntas, necesitas ser honesto contigo mismo:
1-¿Qué te incomoda de esa persona?
2-¿Que no quieres ver de ti mismo?
3-¿Que tiene que ver contigo?
4-¿Alguna vez has sido así?
5-¿Te recuerda a alguien en especial?
6-¿Te molesta o quisieras ser así?
La última pregunta es por qué muchas veces no es que te moleste o te refleje a ti mismo puede ser que dentro de ti desees ser así y por tus creencias o valores no puedas serlo, te recuerdo que esto no es más que una indagación de tus pensamientos y las preguntas están hechas para diferentes personas y al hacer el trabajo y leerlas alguna te haga sentido y descubras el porqué de tu rechazo, que de eso se trata, de descubrir el porqué y aceptar que esa persona tiene el poder de decidir quien ser o hacer y no es algo personal contigo simplemente es como es y tú eres tú y si tú atención la centras en lo qué diga o haga alguien más estás descuidando tu vida y estás contaminando tu mente con cosas negativas, así como perdiendo tu tiempo en pensar en la otra persona y ni que decir si acaso has pensado en querer cambiarla, es pelearte con la realidad y buscar lo imposible porque eso no está en tus manos, recuerda que solo puedes cambiar tu y a nadie más eso no te corresponde y no está en tus manos mejor enfócate en liberarte y limpiar esos pensamientos que tienes acerca de la otra persona no es sano para tu salud mental, enfócate en ti en tus prioridades y cada que te regrese ese malestar hacia la otra persona piensa y acepta ¡así es! y seguirá siendo así, cuando hay aceptación hay paz.